viernes, 29 de julio de 2011

Concurso en que participaré :) Concurso Aniversario Chaos Angeles

Lo vi interesante y decidí participar.

Los premios son:
PAQUETE I (el primer lugar)
La Familia interrumpida de Eloy Urroz
El Ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vásquez
Pequeños contratiempos de Jennifer Weiner
Perfección de Scott Westerfeld
Escuela de Frikis de Gitty Daneshvari
Hacia el fin del mundo de José Ignacio Valenzuela
Cambio de Via de Claudia Dervez Fernández
Correr o Morir de James Dashner
Prueba de Fuego de James Dashner
Fallen Angel de Heather Terrell
Eternos de Kirsten Miller
Querido John de Nicholas Sparks
Vampyr de Carolina Andújar
Pequeño Hermano de Cory Doctorow
Los diarios secretos de Miranda de Julian Quinn
Dije edición especialde Eternos
Parcapaginas de la Raza de Medianoche
2 Plantillas de tatuajes de los Cazadores de Sombras
Pulceras y plumas de los Cazadores de Sombras
PAQUETE II (segundo puesto)
Perfección de Scott Westerfeld
Escuela de Frikis de Gitty Daneshvari
Tardes de lluevia deClaudia Celis
El abrazo de Lygia Bojunga
Correr o Morir de James Dashner

Prueba de Fuego de James Dashner
Despertar de L. J. Smith
Conflicto de L. J. Smith
Eternos de Kirsten Miller
Deseo de Aline Pettersson

Pequeño Hermano de Cory Doctorow
Infinitas cosas de Hugo López Araiza Bravo
Dije edición especialde Eternos

Parcapaginas de la Raza de Medianoche
2 Plantillas de tatuajes de los Cazadores de Sombras
Pulceras y plumas de los Cazadores de Sombras

Bases del concurso aquí. 

Capítulo de la semana en la anterior entrada. 
Besoos! :) 

lunes, 25 de julio de 2011

Capítulo 33

Hola, gracias por vuestra paciencia para poder leer este capítulo. Creo, que el siguiente será el último. 
Un beso y disfrutad de la lectura.

Pd: mañana o al siguiente os dejaré la introducción de tres historias diferentes. Con las cuales votaréis por cuál os gusta más y escribiré sobre esa. ¿Por qué? Porque me comentaron que el tema de los ángeles está muy visto  pero quiero que sepáis que esa historia la tenía pensada desde hace bastante tiempo. En fin, no me enroyo más.
***

-¿Qué verdad? -le repito. 

Raúl, aún sin contestarme se acerca para levantar a Melie, pero no se lo permito.

-Kya- gruñe él intentando apartarme, al ver que no puede, se prepara para atacarme, pero Gabriel lo aparta de mi camino de un empujón y se coloca a mi lado.

-Está bien, ¿Quieres saber la verdad? Pues la tendrás, luego no te arrepientas. –Hace una pausa y vuelve a hablar –Conocí a tu madre hace veintitrés años, por aquél entonces mi hermano no la conocía. En el poco tiempo que estuve con ella, caí rendido a sus pies, era una mujer dulce, amable y generosa. Pero mi hermano apareció y lo estropeó todo. Cautivó a Lylith, aún sabiendo lo que yo sentía por ella. Él decía que la amaba, pero yo no lo creía. A pesar de eso, seguí quedando con tu madre, sin que mi hermano lo supiera. Una de esas tardes, la besé y ella me correspondió. –Otra pausa-Y te puedes imaginar lo que hicimos tras el beso. –Sonríe socarrón él al recordarlo- Pero a los pocos días de aquello, me enteré de que se había comprometido con mi hermano y decidí alejarme de ella, para un día retomar mi venganza.

Me quedo en silencio, ¿Raúl, mi padre? No puede ser cierto. Y menos que mi madre se comportara así.

-Tú no serás mi padre, o al menos no esperes que te reconozca como tal. Tú no me cuidaste cuando era pequeña, tú no jugaste conmigo, tú no estuviste cuando lo necesité, no me consolaste tras la muerte de Lylith y tú, tú has matado tanta gente, por una simple venganza. Nunca serás mi padre, aunque seas por sangre.-Finalizo con una mirada penetrante.

Él simplemente me mira y luego habla- Ni yo quiero que me reconozcas como tu padre, no te quiero, no quiero hijas y menos de esa furcia de Lylith.

-No te atrevas a insultarla-doy un paso furiosa hacia él, aún sabiendo que no estoy en condiciones para enfrentarme a él, simplemente la furia de domina.

Nuestras espadas chocan. Gabriel se sitúa a mi lado, pero no participa en la pelea, todavía. Él está vigilando a Melie que está detrás de mí.

Raúl es bueno con la espada y también con la magia, pero yo tengo tres poderes, ahora lo sé, el mío, el de mi padre y la pequeña parte que Lylith me entregó aquella noche. Puedo ganarle.

Poco a poco le voy ganando terreno, le hago retroceder por la furia y fuerza de mis golpes, por las heridas que le estoy causando.
-Bueno, parece que ya está casi hecho todo-murmura él- Melie está prácticamente muerta Kya, ¿Qué se siente al matar a tu propia hermana?

-Ella mató a mi madre y eso es algo que no debía haber sucedido, morirá, al igual que ella mató a Lylith.

-Oh Kya, te equivocas, ella mató a Lylith sí, pero por orden mía. Yo la estaba controlando. – dice Raúl mirándome despectivamente.

Me quedo callada, únicamente concentrada en la pelea, sé que quiere distraerme.

-Es verdad Kya- un murmullo de Melie me llega.

Gruño y de un empujón echo a Raúl de la Sala y conjuro la puerta.
Me acerco a Melie, que está tumbada en el suelo, prácticamente desangrándose.

Me arrodillo a su lado, mirándola a los ojos, tratando de por fin encontrar algo de verdad.

-Desde que éramos pequeñas él intentaba entrar en mi mente, controlarme-susurra casi sin voz-  le tenía mucho miedo, quizás eso puedas recordarlo-me mira y cuando asiento continúa hablando- hasta que aquella última vez que vino, me rendí y no sabes cuánto me he arrepentido, yo pude ver cómo mató a mamá- sus ojos se empañan- cómo casi te mató a ti. Nunca he querido que esto ocurriera, no quería que hubiese más muertes, por eso me revelé, traté de escapar y eso a él le enfureció- sus ojos se cierran poco a poco y las lágrimas se le derraman, dejando salir el sufrimiento de todos estos años- Él me mantuvo aquí, encerrada en el castillo, poco podía salir y siempre rodeada de guardias.

No me atrevo a interrumpirla, sé el poco tiempo que le queda y también ella lo sabe. Está intentado darme a conocer que ella no tuvo la culpa, que ella no quería esto.

-Por último, Kya, deseo que me perdones, ahora que has escuchado toda la verdad y que sepas que aunque hayas causado mi muerte, sé que lo has hecho por vengar a mamá.

Mis ojos se empañan y agarro su mano, apretándola suavemente- Te perdono Melie y espero que puedas descansar en paz, hubiese preferido que todo esto no hubiera sucedido, que tú y yo hubiésemos hablado, jugado y hecho todo lo que unas hermanas hacen, pero por culpa de Raúl nuestra familia se rompió.

-Te deseo lo mejor Kya

Hoy he perdido una hermana, mi gemela, una chica que no debería haber sufrido tanto, que debería haber sido mi mejor amiga, mi confidente. Melie, quien ha logrado que la quisiera en unos pocos minutos.
-Todo ha acabado Kya-murmura Gabriel en mi oreja.
-No, no ha acabado, Raúl sigue vivo-me levanto tan rápido como puedo, agarro su mano y salgo con él de la Sala, dejando a Melie detrás, volveré a por ti pienso refiriéndome a Melie mientras arrastro a Gabriel fuera.
Entre Gabriel y yo buscamos por todos lados a Raúl, hasta que él me para y dice:
-Ha escapado, huido.

-Sucio cobarde –maldigo en voz baja. –Debemos parar esta cruel guerra sin sentido.

Fuera la guerra continúa. Y no puedo soportarlo.
Me acerco a la primera ventana que encuentro de la torre y me asomo.
Me cae una ola de desolación al ver lo que sigue ahí afuera.

-Dejad de luchar. –grito pero nadie me esculla. Lo vuelvo a gritar, cada vez más fuerte y con más impotencia.

Pienso rápidamente, algo para llamar la atención de todos, para que alejen su concentración de lo que ocurre entre ellos.
Hago que llueva. Así de simple.

Poco a poco todos dirigen su mirada al cielo, confusos. Los demonios odian todo lo que al agua se refiere.

-Dejad de luchar entre hermanos, parad la batalla. Melie ha muerto y Raúl huyó. Ya nada importa, no matéis más.-grito finalmente, todos dejan caer sus armas y miran hacia donde estoy yo.

-Es Kya, la princesa Kya –oigo murmullos que lo afirman.

-No, no es la princesa, es nuestra Reina ahora, nos ha salvado. –gritan otros.

-Dejad que el agua limpie vuestras heridas y a los muertos dejad que descansen en paz –exclamo pensando en Melie- ahora todo ha terminado.

Algunos asienten, otros gritan de alivio, otros simplemente miran a su alrededor, donde muchos de sus compañeros yacen.
Y por fin, la batalla finaliza.